NOMBRES DE DIOSTetragrámaton. (Cuatro letras). Dios se reveló a Moisés con el nombre de YHWH (Éx. 3:14; 6:3). A la combinación de estas cuatro letras los eruditos llaman tetragrámaton o tetragrama. No es posible saber exactamente cuál era la pronunciación original del nombre de Dios, puesto que los hebreos no escribían las vocales. Cuando los masoretas, entre los siglos VI y X d.C., introdujeron los signos para vocales en la escritura hebrea, hacía ya muchos siglos que no se pronunciaba el nombre de Dios. Por investigaciones recientes los expertos han concluido que la pronunciación más probable es Yahvé.
Jehová. Era uso, cuando se leían las Escrituras, pronunciar Adonai (Señor) en todo lugar donde apareciera el tetragrámaton. Fue así como surgió el término “Jehová”, porque los •masoretas hicieron una combinación que incluía las vocales de la palabra Adonai, con las letras del t. Cuando Moisés recibió la orden de ir a liberar a su pueblo, dijo a Dios: “Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé? Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros” (Éx. 3:13–14). Este nombre proclama la conciencia que Dios tiene de sí mismo, al decir: YO. Implica la autosuficiencia divina, pues él no depende de nadie para su propia existencia. Es también una declaración de absoluta soberanía e inmutabilidad. Esto es lo que expresa el •Tetragrámaton YHWH, que en RV60 aparece como “Jehová”. Al combinarse con otras palabras surgen nombres que apuntan a determinados atributos o acciones de Dios. Así:
Jehová-elohay. (Jehová mi Dios). Señala al Dios que ha de venir. Aparece en Zac. 14:5 (“... y vendrá Jehová mi Dios, y con él todos los santos”).
Jehová-eloheenu. (Jehová nuestro Dios). Se utiliza en el Sal. 99:5, 8, 9 (“Postraos ante su santo monte, porque Jehová nuestro Dios es santo”).
Jehová-elohe Yisrael. (Jehová Dios de Israel). Aparece por primera vez en el cántico de Débora (“Yo cantaré a Jehová, cantaré salmos a Jehová Dios de Israel” [Jue. 5:3]).
Jehová-eloheka. (Jehová tu Dios). Dios lo usa refiriéndose a sí mismo cuando da los mandamientos a Israel (“Yo soy Jehová tu Dios” [Éx. 20:2–7]).
Jehová-elyon. (Jehová el Altísimo). Alude a la supremacía de Dios. Como en el Sal. 97:9 (“Porque tú, Jehová, eres excelso sobre toda la tierra; eres muy exaltado sobre todos los dioses”).
Jehová-hosenu. (Jehová nuestro Hacedor). Es nombre que apunta al Creador. Como en el Sal. 95:6 (“Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor”).
Jehová-jireh. (Jehová proveerá). Recuerda la providencia de Dios. Este nombre surge en el episodio del sacrificio de Isaac, cuando Dios se proveyó de un cordero. “Por tanto, se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto” (Gn. 22:13–14).
Jehová-mkaddishkim. (Jehová que os santifica). La santificación del sábado es una señal “para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico” (Éx. 31:13).
Jehová-nissi. (Jehová nuestro estandarte o bandera). Tras la batalla contra Amalec, “Moisés edificó un altar, y llamó su nombre Jehová-nissi” (Éx. 17:15). Alude al Dios que da la victoria.
Jehová-raah. (Jehová mi pastor). Así le llama David en el Sal. 23. Alude a la protección, guía y provisión de Dios para los suyos.
Jehová-rafa. (Jehová el que sana). Este nombre no aparece transliterado en RV60. Se utiliza en relación con el incidente de las aguas amargas de Mara. Tras sanar las aguas, Dios le dice el pueblo: “Si oyeres atentamente ... y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador” (Éx. 15:23–27).
Jehová-sabaoth. (Jehová de los ejércitos). Alude a Dios como supremo en la corte celestial, rodeado de los ángeles 1S. 1:3).
Jehová-salom. (Jehová es nuestra paz). Cuando Gedeón fue visitado por “el ángel de Jehová, dijo: Ah, Señor Jehová, que he visto al ángel de Jehová cara a cara. Pero Jehová le dijo: Paz a ti; no tengas temor; no morirás”. Con ese motivo, “edificó allí Gedeón altar a Jehová, y lo llamó Jehová-salom” (Jue. 6:22–24). El nombre señala al Dios que trae paz y confianza.
Jehová-sama. (Jehová está presente). Con este nombre aparece en Ez. 48:35 (“Y el nombre de la ciudad desde aquel día será Jehová-sama”). Recuerda la situación final, cuando Dios morará gloriosamente en medio de su pueblo.
Jehová-tsidkenu. (Jehová nuestra justicia). Es nombre que alude a Dios en tiempos mesiánicos, cuando él levante un “renuevo justo” que “hará juicio y justicia en la tierra.... y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra” (Jer. 23:5–6).
El. Esta palabra, en singular, es la que se utiliza para decir “dios”. Según el contexto, puede referirse a un dios falso. Pero señalando al verdadero Dios aparece unas doscientas cincuenta veces en la Biblia. Significa “el primero”, o “el fuerte”. Se combina con otras palabras para formar nombres como:
Dios Altísimo. La primera vez que se usa el término es en Gn. 14:18–24, cuando Melquisedec bendice a Abraham en el nombre del “Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra”. Debe notarse que Melquisedec lo llama “Dios Altísimo”, mientras que Abraham lo invoca como “Jehová Dios Altísimo”, lo cual podría señalar a una diferencia en el conocimiento que ambos tenían del mismo Dios.
Dios celoso. Indica que Dios no comparte la adoración. Sólo a él se debe adorar, porque sólo él es Dios. “No te has de inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es” (Éx. 34:14).
Dios de verdad. En el cántico de Moisés se dice que es “Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en él; es justo y recto” (Dt. 32:4).
Dios eterno. Después de firmar un pacto con Abimelec, Abraham “invocó allí el nombre de Jehová Dios eterno”(Gn. 21:33). Señala al Dios de la permanencia y la firmeza.
Dios fiel. Nombre que recuerda Moisés al decirle al pueblo que “guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones; y que da el pago en persona al que le aborrece” (Dt. 7:9).
Dios grande y temible. Moisés alienta al pueblo diciéndole: “No desmayes delante de ellos, porque Jehová tu Dios está en medio de ti, Dios grande y temible” (Dt. 7:21).
Dios grande, poderoso y temible. Nombre que surge en el contexto de una exhortación a la santidad. “Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz. Porque Jehová vuestro Dios es Dios de dioses, y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible” (Dt. 10:16–17).
Dios misericordioso. Moisés dice al pueblo que si pecaba debía confiar en Dios y arrepentirse. “Dios misericordioso es Jehová tu Dios; no te dejará, ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que les juró a tus padres” (Dt. 4:30–31).
Dios Todopoderoso. Con ese nombre Dios se reveló a Abraham (“Yo soy el Dios Todopoderoso”) diciéndole que le había puesto por “padre de muchedumbre de gentes”, cuando era de noventa y nueve años y no tenía heredero (Gn. 17:1–5). Alude al Dios que todo lo puede.
Dios viviente. Josué utiliza este apelativo en el momento en que habla al pueblo para cruzar el Jordán (“En esto conoceréis que el Dios viviente está en medio de vosotros”). Le dice que ese Dios haría el milagro de partir las aguas(Jos. 3:10).
Elah o Elahah. En singular. Es el equivalente caldeo del hebreo Eloah. Se encuentra unas setenta y siete veces en los libros de Daniel y Esdras.
Eloah. En singular. Se deriva de la palabra Ahlah, adorar. Con Eloah se hace referencia a Dios como el único digno de adoración, el adorable. Ocurre unas cincuenta y cinco veces en el AT, como en Dt. 32:15 (“Entonces abandonó al Dios que lo hizo”), y en Dt. 32:17 (“Sacrificaron a los demonios y no a Dios”). Este nombre se utiliza mucho en el libro de Job.
Elohim. Es el plural de Eloah. Se utiliza unas dos mil quinientas veces. La primera vez en Gn. 1:1 (“En el principio creó Dios los cielos y la tierra”). Estando el nombre en plural, sin embargo la acción (“creó”) aparece en singular.
Adonai. (Señor). “Porque Jehová vuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores. Dios grande, poderoso y temible” (Dt. 10:17). Dios es supremo. Está por encima de todo y de todos. Aparece por primera vez en Éx. 34:6.
Anciano de días. Se utiliza en las visiones de Daniel (“... y se sentó un Anciano de días” [Dn. 7:9, 13, 22]).
El Roi. Es el nombre con el cual Agar se refiere al “Viviente-que-me-ve” (Gn. 16:13–14), después que Dios se le apareció junto a una fuente en el desierto, cuando huía de Sara.
El Shaddai. Aparece siete veces como “Dios Todopoderoso” o “Todopoderoso Dios”. Y alrededor de cuarenta y un veces como “el Todopoderoso”, mayormente en el libro de Job.
Jah. Este nombre se forma con la primera y la última letra del Tetragrámaton, intercalando una vocal en el medio. Aparece unas cuarenta y nueve veces en el AT, solamente en los libros de Éxodo, Salmos e Isaías. Como en el Sal. 68:4 (“Cantad a Dios, cantad salmos a su nombre; exaltad al que cabalga sobre los cielos. JAH es su nombre...”).
Roca. Moisés, en su cántico, dice: “El es la Roca, cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son rectitud” (Dt. 32:4).
Santo de Israel. Es un apelativo muy utilizado por el profeta Isaías (Is. 1:4; 5:19; 10:20, etcétera).
Lockward, A. (2003). Nuevo diccionario de la Biblia. (297). Miami: Editorial Unilit.
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